Diseño de cabezote: Diego Giraldo Olarte (Londres. UK.) / diegogirol@hotmail.com

martes, 25 de agosto de 2026

CAPÍTULO 9

ESCUCHE NUESTRO PODCAST:


DOMINGA PALACIOS (1926-2003)

Por: Jairo Hernán Uribe Márquez

Poeta y gestora cultural.  ‘Dominga Palacios’ es el seudónimo de Emma Gutiérrez Arango.  Nació en Manizales el 15 de agosto de 1926 y falleció en esta misma ciudad en 2003. Se casó en 1950 con uno de los primeros psiquiatras de la región, el doctor Guillermo Arcila Arango. Se radicaron en la cosmopolita Buenos Aires, en donde vivieron por 9 años. La pareja frecuentaba círculos intelectuales, vivencias y aprendizajes, que influyeron de manera determinante en su posterior obra poética.

Dominga, llena de inquietudes creativas, fundó en 1963 -con la poeta Beatriz Zuluaga y un grupo de intelectuales- la "Casa de la Cultura" en el centro de la ciudad, donde organizaban tertulias, conferencias, recitales, exposiciones, obras de teatro, títeres, etc. Aquella casa, emblemática en la historia cultural de la región, era un lugar de efervescencia artística.

En el año 1965 la Imprenta Departamental publicó su primer libro de versos: Azul definitivo.

Dada la potencia de su voz, fue invitada al Primer Encuentro de Poetas Colombianas del Museo Rayo (1974), convocado por la poeta Águeda Pizarro.

En 1989 regresa al Museo Rayo con su poemario Tiempo de Chicharras, que publica Ediciones Embalaje.

En 1995 la Casa de Poesía Fernando Mejía Mejía, hito cultural y literario de la ciudad, le publica su libro de poemas Del Lado Cinco de mi Corazón.

En 1996 se conocen poemas de su libro inédito Claro Oscuro, publicados en una separata del Instituto Caldense de Cultura -Poesía Caldense Actual-.

En el año 2017 fue reconocida, en el certamen del Museo Rayo, con la dignidad de “Almadre”, título asignado a grandes poetas colombianas y que comparte con las maestras caldenses Maruja Vieira, Beatriz Zuluaga y Dorian Hoyos.

Forma parte de la Antología de Poesía Colombiana del Siglo XX escrita por Mujeres (2013), editada por Guiomar Cuesta y Alfredo Ocampo.



OBRAS:

-AZUL DEFINITIVO (1965), publicado por la Imprenta Departamental de Caldas.

-TIEMPO DE CHICHARRAS (1989), publicado por Ediciones Embalaje. Museo Rayo, Roldanillo, Valle.

-DEL LADO CINCO DE MI CORAZÓN (1995), Ediciones Casa de Poesía Fernando Mejía Mejía, Manizales.

-CLARO OSCURO (1996), separata Poesía Caldense Actual #13, publicada por la Secretaría de Cultura del Departamento.

(Reseña tomada de la Biografía escrita por Juanamaria Echeverri Escobar, en noviembre de 2023, para el proyecto Mujeres escritoras centenarias del Gran Caldas del Banco de la República de Manizales).

 


REFERENCIAS

-Cuesta, Guiomar y Ocampo, Alfredo (2013) Poesía Colombiana del siglo XX escrita por Mujeres. Tomo 1. Apidama Ediciones. Bogotá.

-Gómez J., Arturo (1965) Columna del Diario La Patria -Al margen del calendario-, en noviembre de 1965. Manizales.

-Palacios, Dominga (1965) Azul definitivo. Imprenta departamental de Caldas. Manizales.

-________________(1995) Del lado cinco de mi corazón. Ediciones Casa de Poesía Fernando Mejía Mejía. Manizales.

-Ruiz, Carlos E. (2007) Dominga y Beatriz: dos libros de poesía memorables. Revista Aleph 43. [Para Cronopios, 10.VI.07]

-Villegas B., Adriana y otras (2026) Mujeres escritoras centenarias del Gran Caldas. Banco de la República. Bogotá.

 

Ilustración de Eduardo Ramírez Castro para 'Azul definitivo'

COMENTARIOS A SU OBRA

Juanamaría Echeverri E., en el capítulo dedicado a Dominga en el libro: Mujeres escritoras centenarias del Gran Caldas (2026) escribe:

Dominga supo trenzar en sus versos hebras de pensamiento e imaginación, de atmósferas propias de quebrados paisajes, de bahareque, de guadua y en su lenguaje tejió existencialismos citadinos y de ultramar; en Madagascar, Ceylán o la vereda ‘El Rosario’. Vivió universal nuestro paisaje. Navegó por el espíritu de diferentes tiempos. Tuvo claro el ejercicio de sus libertades en las distintas facetas de su vida. Ejerció el derecho cultural a ser sujeto de voz y de palabra, en aquellas épocas en que las mujeres poco se atrevían a nombrarse y a vivir con tanta afirmación. (…)

Existe un respirar en sus poemas, un ritmo que permite pronunciar las palabras, para asirnos a las luces o a las sombras de su pensar y su sentir, apenas nombrándolas. Una sugerencia en la forma, nos abre un portal por el que el ser, el poema y la voz de la poeta, respiran en un solo acto presente. Y es por el respirar que entramos a su mundo poético, por ese acto vital de inhalar y exhalar, de dejarnos ser en los compases de tiempo que duran sus versos, metáforas e imágenes que van de la ensoñación al advenimiento.

En su momento, Dominga se reveló telúrica desde el centro de su ser, emancipándose, y así, su pensamiento y su escritura. Sus palabras anudaron collares para lucir en un paisaje en claroscuro exuberante de bellezas incomprendidas.


Arturo Gómez Jaramillo, en su columna del Diario La Patria -Al margen del calendario-, en noviembre de 1965, se refiere al libro Azul definitivo como “un libro con personalidad, un libro que va a ser preciso tener en cuenta cuando se quieran analizar los movimientos literarios Caldenses” (p. 8).  Y agrega que la originalidad de la poesía de Dominga se debe a que tiene “un modo propio y muy característico de expresar la emoción y cierta mezcla hábil y en veces desconcertante, de ironía aparente, cotidianidad elegante y descuidado escepticismo” (p.8). Finalmente, sentencia que la poesía de Dominga es “poesía de evasión, de liberación. Todo dentro de una madurez afortunada y de un poder de traslación y de síntesis que la libera de muchos pudores, de muchos floripondios y de rellenos inútiles”. (p.8).

 

Guillermo Arcila Arango, en las solapas del libro Azul definitivo (1965), advierte:  

El lector encuentra aquí y allí poemas extraños y bellos y, al mismo tiempo, chocantes.  En muchos de ellos lo cotidiano, que sin ser prosaico tampoco es convencionalmente poético, es llevado de la mano como un menor a ocupar un sorpresivo rango estético (…) El mundo de Dominga Palacios no es de monstruos malignos e ideales o ángeles en combate, sino el contacto dolido y amoroso con lo que vive y muere sin público en el propio corazón.

 

Javier Arango Ferrer, en el prólogo a Azul definitivo (1965) expresa con precisión el sentido profundo de la obra de Dominga al señalar que ella “Vive y poetiza en sueños, presagios y hastíos existenciales”. A renglón seguido, declara, como testigo de excepción:

Conozco su capacidad de concentración -casi el arrobo místico- para escuchar un cuarteto de cuerdas, la grabación de un poema o la palabra de un amigo. Dominga ama y a veces debe temer los seres oníricos que la asedian en el trance iluminado y los escucha. No está conformada para oír, sino para escuchar aun lo que parece inaudible. El nostálgico tono menor matiza la obra y casi diré que impregna la vida de esta mujer, intensa, sin embargo, y tan vivaz en sus empeños culturales como sosegada en sus desempeños caseros cuando borda, mientras surgen de la niebla elemental los seres de sus poemas.

 

Omar Morales Benítez, al prologar el libro Del lado cinco de mi corazón (1995), afirma, con  ironía sacramental, que “Emma Gutiérrez o Dominga Palacios, dos personas distintas y una sola poeta verdadera, estaba condenada a ser recreadora de la vida, del amor y de la muerte”.

Respecto a la importancia y singularidad de su obra, Morales recalca:

Ella es su poema y su poema es ella. Procediendo en consecuencia, no se deja seducir por las modas literarias. Dominga asume el reto de la creación con la conciencia de quién es y, por saberlo, trasciende en su poesía con voz propia. (…) También se advierte, a través del entramado de sus textos, la circulación -sotto voce- de un agudo, sutil y sonreído humor que a la vez que crítico, es peligrosamente juguetón, como todo verdadero humor, que en definitiva es una sucesión de desgarramientos.


Carlos Enrique Ruiz (2007), al exaltar las obras poéticas de Dominga Palacios y Beatriz Zuluaga, confirma que con ellas se produjo “un salto adelante en medio de la poesía decadente a la que estábamos tan acostumbrados” (p.9). Al referirse puntualmente al libro de Dominga (Azul definitivo) reconoce que “tienen humor drástico sus palabras, e ironía, pero con la novedad de salirse de los cánones de las obsoletas recitaciones”.


FRAGMENTOS ESCOGIDOS

(En la voz de Juanamaría Echeverri E.)

-PUEDO VIVIR EN MÍ…

-YO AMO SALIR…

-NI UNO NI UN MILLÓN…

-Y POR QUÉ NO…

-CANCIÓN DE UNA NIÑA EN CARNAVAL

-DEL LADO CINCO DE MI CORAZÓN

-RESACA

-BREVE EDAD

-YA NO QUIERO ESTA CASA…

-AZUL DEFINITIVO

 

(Visiten y escuchen nuestro podcast adjunto)

 

Ilustración de Eduardo Ramírez Castro para 'Azul definitivo'


ENLACES DESTACADOS 

CONFERENCIA: EL LEGADO LITERARIO DE DOMINGA PALACIOS

(Por: Juanamaría Echeverri E.)

https://www.youtube.com/watch?v=PnIzNuoltbg

 

PODCAST MUJERES ESCRITORAS CENTENARIAS - Programa 18

https://www.banrepcultural.org/manizales/mujeres-escritoras-centenarias-del-gran-caldas

 

MÁS POEMAS DE DOMINGA

https://www.facebook.com/BibliotecaNalCo/videos/los-poemas-de-dominga-palacios-emma-guti%C3%A9rrez-de-arcila-quien-firmaba-como-domin/2523332111443367/

 

 

(En el año del último terremoto- Agosto 10 de 2026)


AGRADECIMIENTOS:

Esta serie digital es posible gracias al apoyo de la Secretaría de Cultura y Civismo

-Alcaldía de Manizales-

PROGRAMA DE ESTÍMULOS CULTURALES Y ARTÍSTICOS 2026

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

CAPÍTULO 17

ESCUCHE NUESTRO PODCAST: LEÓN DARÍO GIL RAMÍREZ (1953) Por: Jairo Hernán Uribe Márquez Poeta, escritor, ensayista y cronista. Nació en C...