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ADEL LÓPEZ GÓMEZ (1901-1989)
Por: Jairo Hernán Uribe
Márquez
Cuentista y novelista.
Nació el 17 de octubre de 1901 en
Armenia, en ese entonces municipio de Caldas y hoy capital del departamento del
Quindío. En 1920 viajó con su amigo Luis Tejada a Bogotá, a pie, en busca de
oportunidades. En 1922 publicó en la
revista Cyrano de Medellín,
lo que para algunos críticos es considerado su primer cuento: “La maestra
rural”.
Establecido en Medellín, contrajo
matrimonio a los 23 años con Inés Arias Escobar, con quien tuvo cinco hijos. Estando
en esta ciudad se vinculó a la redacción de los periódicos El Espectador y El Correo Liberal, mientras publicaba, con cierta periodicidad, en
la revista Cromos. López Gómez
dirigió la revista Sábado y fundó la
revista Horas, cuya existencia
fue muy corta. Desde entonces, empezó a tener notoriedad a nivel nacional.
En 1929 se estableció en Bogotá y
empezó a colaborar en periódicos y revistas como El Tiempo, Senderos, El Gráfico, Cromos, Universidad, Revista de las Indias, y en los
suplementos de El tiempo y El Espectador.
En 1939 trabajó como Almacenista en
el Golfo de Urabá, en la construcción de la vía al Mar. Esta experiencia le
permitió la creación de su novela corta ‘Allá en el Golfo’.
Después de esto, en 1940, se
estableció en la ciudad de Manizales, en donde fue nombrado director de la
Imprenta Departamental de Caldas. En el periódico La Patria escribió con regularidad su columna ‘Claraboya’,
bajo el seudónimo Luis Campos. Fundó, además, La Biblioteca de Autores
Caldenses.
En 1958 se hizo miembro de la
Academia Colombiana de la Lengua. Fue la misma época en que se desempeñó como
Secretario de Educación Pública de Caldas.
En 1981 recibió el Doctorado ‘Honoris
Causa’ en Filosofía y Letras de la Universidad de Caldas.
En 1986, la Fundación Pedagógica, en
asocio con la Universidad de Caldas y el diario La Patria, le rindieron tributo
por su vida y obra.
Adel López Gómez destacó en el
panorama de las letras por su versatilidad. Fue director de la
emisora Radio Manizales, en la cual hizo adaptaciones de algunas de sus
obras para la radio y el teatro. Su programa radial se llamaba ‘Pago a
todos’.
Falleció en Manizales en 1989.
Algunas de sus Obras:
1922: La
maestra rural. Revista Cyrano No.19
1928: Por
los caminos de la tierra. Tip. Sansón
1938: El
hombre, la mujer y la noche. Editorial A B C
1942: El
niño que vivió su vida. Manizales: Imprenta Departamental
1950: Claraboya.
Crónicas (1950).
1997: El ABC de la literatura del Gran Caldas. Universidad del Quindío (1997).
COMENTARIOS A LA OBRA DE ADEL:
León Darío Gil R. y Jairo Hernán Uribe
M., en su proyecto de investigación “Adel
López Gómez: Un memorialista postergado” (1995), escriben:
Adel López Gómez (ALG) ha
sido considerado uno de los escritores más representativos de las letras del
llamado Viejo Caldas o Gran Caldas. A pesar de ello, su obra está ausente de
las reseñas, compilaciones y antologías de la historia literaria nacional. ALG escribió
una obra de indudable calidad que no interesó a sus coterráneos.
Con ALG se consolida y a
la vez se produce una ruptura esencial entre la literatura de cuño nacionalista
(costumbrista) y la literatura social que tendrá su época de oro en los años
sesenta. En ninguna otra obra se aprecia con tanta claridad esta transición
temática, estilística y crítica de las fronteras de lo rural a lo urbano y
citadino en nuestras letras. ALG es, además, pionero en la construcción de una
literatura social, imbricada en lo que serían los grandes periodos de la
violencia en nuestro país.
ALG fue precursor y
maestro de la crónica periodística y literaria en Colombia. Esta circunstancia,
no obstante, contribuyó a la subvaloración de su obra, bien sea por la
fugacidad y fragilidad de ese medio, por la injerencia que la prensa ha tenido
en la realidad sociopolítica del país o simplemente por el ‘elitismo’ que rodea
a nuestros escritores.
Con frecuencia se habla
de ALG como el ‘memorialista de la cotidianidad’, en alusión a la hibridación espontánea
que él supo hacer entre el tema cotidiano (sencillo, natural, local) y la forma
de narrarlo. Tanto las crónicas como los cuentos de ALG comparten esta cualidad
relevante. En este orden de ideas, ALG fue un maestro del cuento eficaz, del
relato lúcido, de la narración dramática que al mismo tiempo hace un inventario
definitivo de gentes, ámbitos y comarcas.
Una hipótesis final: con ALG comienza la literatura de la ‘caldensidad’, en oposición a la fórmula manida de la ‘antioqueñidad’, sobre la cual se leyó y se sigue leyendo la literatura manizalita.
Otto Morales Benítez, en el libro “Momentos de
la literatura colombiana” (1991), destaca un significativo aporte cultural de
López Gómez, al señalar que “nos recuerda la atmósfera que creaban los colonizadores
arrieros, mineros y guaqueros, lo que en última instancia somos los caldenses (p.131)”.
Con relación a su más específico legado
sociológico, dice:
(…) Hay que leerlo para saber cómo fue la
evolución del pueblo a la ciudad, con todas las imágenes que arrasó, dejando al
margen muchos de los anhelos incipientes. Cuando nos sea indispensable tener la
noción de la tienda o fonda - cruce de caminos, lugar de reunión, enlace de
negocios, sitio amable para el amor, lugar seguro del diálogo y de la noche-, habrá
urgencia de repasarlo. (p.132)
Y, finalmente, Morales B. sintetiza la calidad
literaria de ALG en los siguientes términos:
(…) Su narración es rica y obedece a una espontaneidad que no le impide utilizar cierto refinamiento sutil. Hay sencillez y no trata de que nada nos sorprenda, pues el manejo del truco, del nudo central de la peripecia, lo va desenredando con habilísima inteligencia. En tres o cuatro hojas nos cuenta toda una aventura. Se detiene mucho en el elogio de los oficios y de quienes lo realizan: el sastre, el carpintero, el de la forja, el zapatero; los pinta y los retrata con cierta nostalgia. La explicación es que con ellos se crió, como nos levatamos todos los que en un pueblo tuvimos nuestro orígen. (p.136)
Jorge Eliecer Zapata, en su libro “Hitos en la identidad caldense” (2010), con relación a la estructura y construcción del relato ‘adeliano’ opina:
Adel elaboró siempre un cuento corto, un texto
donde cupiera la relación de una aventura sin pretensiones, pero formulada con
el lenguaje preciso y con el exacto interés para que el lector mantenga
constante atención por el desenlace de la historia. Induce a retroceder en el
tiempo, a resistir a la montaña, a vivir los peligros que genera la naturaleza
al enfrentar a los enemigos del hombre que no son otros que el mismo hombre
revestido de hipocresía, avaricia y mala fe. El lector choca de frente en la
lectura del texto adeliano con la condición humana planteada de manera agreste.
Pues ese ha sido el trabajo expuesto planteado en los múltiples libros de
narraciones que publicó el maestro: la historia del hombre contra el hombre,
del mal contra el bien, de la sagacidad contra la ingenuidad. (p. 108)
Respecto a la temática singular de ALG, Zapata
B. (2010) concluye:
(…) La colonización distribuyó la familia antioqueña a lo largo de las cordilleras central y occidental de Colombia, en viviendas aisladas en villorrios y en pueblos de alguna categoría. Y esos hombres y esas mujeres han vivido su propia vida, su asomo a la realidad. Han trajinado su propia existencia, muchas veces sin más compañía o más lealtad que la de los animales domésticos. Adel, entonces, ha penetrado esa vida familiar, esas aventuras personales, para construir o, mejor, reconstruir ese mundo que ya está perdido en la espesura del tiempo y en la fuerza que ha impuesto la civilización. (p. 109)
Gloria Inés Palomino L., en el prólogo al
libro “ABC de la literatura del Gran Caldas (1997), no duda en resaltar la extensa
y muy variada obra del escritor quindiano y afirma:
(…) La representación nacional e internacional de López Gómez se debe a la calidad de sus cuentos, a la riqueza que ellos proyectan y a la producción tan calificada en cantidad. Pero además sobresalió por la sabiduría para escoger los temas, por la presencia de tipos humanos que revelan sus características y su conducta ante el mundo, que denuncia sus complicaciones psicológicas.
OTROS COMENTARIOS
Max Grillo
En unas cuantas pinceladas de artista que conoce a fondo su arte, nos traslada de la realidad al lienzo. Humildes figuras del terruño, conocidas de todos los que hemos vivido en los pueblos caldenses. Aquella mujer silenciosa y abnegada que aparece en el relato de “Mi tío Alejandro”, yo la conocí muchas veces en distintos lugares. La vi soportar su pobreza y sonreír siempre para ocultar a sus hijos su pena.
José Gers
López Gómez es sobrio en el argumento y sus
muñecos se mueven en una prosa fácil, de sofrenado hervor lírico, pulida y
armoniosa. Sus pinturas son frescas, barnizadas de égloga, con una tibia palpitación
de ternura…López Gómez ha llegado a un grado de espléndida madurez y capacidad
sintética con su último libro, que enorgullece las letras regionales y le da
derecho a su autor a continuar con el cetro del cuento nacional.
Antonio Cardona Jaramillo
(…) El estilo de López Gómez alcanza el cielo
de la difícil sencillez. Tiene la naturalidad de una ala en el viento y la
claridad de los amaneceres. Estilo diáfano, estilo limpio, estilo fuerte,
purificador y de aromas vegetales. Estilo y técnica que han engrandecido una
vida y una comarca a través de una obra sin desfallecimientos, donde la
voluntad ha sido la bandera.
REFERENCIAS
-Gil R., León Darío y Uribe M., Jairo Hernán (1995) Adel López Gómez: Un memorialista postergado” (Manuscrito no publicado). Proyecto de Investigación. Colcultura. Bogotá.
-López Gómez, Adel. (1956) Cuentos selectos. Empresa nacional de Comunicaciones. Bogotá.
__________________ (1950) Claraboya. Imprenta oficial. Manizales.
___________________(1981) Comarca abierta, recinto cerrado. Imprenta departamental. Manizales.
-Magazín Dominical La Patria. (1986) Homenaje y dossier ALG. Marzo 16 de 1986. Manizales.
-Morales Benítez, Otto (1991) Momentos de la literatura colombiana. Instituto Caro y Cuervo. Bogotá.
-Palomino L., Gloria (1997) Prólogo al libro ABC de la literatura del Gran Caldas.
- Zapata, Jorge Eliécer (2010) Hitos en la identidad caldense.
Editorial Manigraf. Manizales.
FRAGMENTOS ESCOGIDOS
(En la voz de Uriel Giraldo A.)
-DELATOR
-PIERNAS
-LA NOCHE DE SATANÁS
-FANTASÍA INTEMPORAL
(Visiten y escuchen nuestro podcast adjunto)
AGRADECIMIENTOS:
Esta serie digital es posible gracias al apoyo de la Secretaría de Cultura y Civismo
-Alcaldía de Manizales-








